Yasser Arafat (1929-2004), nacido con el nombre de Muhamad Yasser Abd a-Raouf Arafat al-Qidwa al- Hussein, ha sido el líder más reconocible de la Causa Palestina, el interlocutor de la OLP(Organización para la Liberación de Palestina) en los intentos de paz, su proyecto de vida fue la creación de un Estado Palestino libre. Como gran personalidad que era, nunca dejó a sus contemporáneos indiferentes, para muchos palestinos ha sido casi una forma de vida, mientras que desde Israel se le consideraba como un interlocutor inapropiado, ex terrorista y criminal de guerra. Arafat fue el gran referente palestino.
La infancia de Arafat fue dura. Nació en El Cairo, hijo de padres palestinos y con otros seis hermanos, su padre era comerciante textil y fue incapaz de criar a todos sus hijos tras el fallecimiento de su mujer. Por aquel entonces, el pequeño Yasser tenía tan sólo cuatro años. Se crió con su tío paterno en Jerusalén y desde muy joven se alejó definitivamente de su padre.
Estudió Ingeniería Civil en El Cairo, en ese período de su vida fue perfilando su militancia nacionalista árabe y se alistó en las milicias palestinas que se enfrentaban al Mandato Británico de Palestina. Desde la creación del Estado de Israel en 1948 participó en Gaza en la guerra árabe-israelí hasta comienzos del año 1949. Su confrontación frente a Israel y su activismo militar prosiguió al participar en la Guerra del Sinaí con las fuerzas egipcias.
A finales de los años 50 fundó Fatah como organización militar con el objetivo de liberar Palestina, no quiso alinearse con ningún gobierno árabe concreto, no obstante, numerosos hombres adinerados de Siria, Libia o de los países del Golfo colaboraban económicamente con Fatah en su lucha armada contra Israel. Fatah se asentó en Siria hasta que Arafat y su colaborador Abu Jihad fueron declarados culpables de asesinato de Yusuf Orabi, miembro de Fatah, crítico con el liderazgo del grupo armado. Arafat fue posteriormente perdonado por el presidente sirio y pudo salir del país.
La Guerra de los Días de 1967 supuso el inicio del liderazgo palestino incuestionable de Arafat. Fatah había atentado y asesinado a miembros de las fuerzas de seguridad de Israel en una carretera, y los israelíes respondieron con una campaña muy intensa ocupando Cisjordania, Gaza, la península del Sinaí (Egipto) y los Altos del Golán (Siria). A pesar de la victoria de su enemigo, los diferentes partidos políticos palestinos cerraron filas en torno al líder de Fatah, Arafat cruzó el río Jordán y llegó hasta Cisjordania e ingresó en la OLP y en 1969 se convirtió en presidente de la organización.
Sus vinculaciones con el terrorismo árabe dificultaban su interlocución con países occidentales; aunque pronunció una célebre alocución en la ONU en 1974 y fue también admitido como miembro de la Liga Árabe dos años después.
Fue curiosamente Madrid en 1981, la primera ocasión en que fue recibido con honores de Jefe de Estado en una nación europea. La capital española acogió también el inicio del Proceso de Paz con Israel tras una accidentada década de los 80. La Conferencia de Paz de 1991 supuso el principio del camino que llegó a los acuerdos de Oslo firmados en Washington. Esta iniciativa dialogante fue recompensada con el Premio Nobel de La Paz y el Príncipe de Asturias de la Concordia en 1994 compartido con Rabin, lamentablemente los obstáculos que pusieron en el camino los extremistas de ambas partes y el asesinato de Isaac Rabin terminaron con la esperanza de llegar a buen puerto.
Con la llegada del siglo XXI Arafat dejó de ser considerado un interlocutor válido por Ariel Sharon, y fue inmovilizado en su domicilio en Ramala como un rehén hasta su fallecimiento en 2004 en un hospital parisino. Su multitudinario entierro en la Mukata de Ramala evidenció que Arafat es el referente palestino.
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